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14/12/15

Lettres et autres textes — Gilles Deleuze

Hace veinte años, exactamente el 4 de noviembre de 1995, acorralado por una insuficiencia pulmonar, el filósofo Gilles Deleuze ponía fin a su vida, poco antes de que se terminara un siglo, o que quizás estuviera por comenzar otro, al que Foucault había calificado de “deleuziano”. Entre los homenajes y los dossiers que se le dedican por estos días en Francia, cabe destacar que Editions de Minuit acaba de publicar el tercer y último volumen póstumo de Deleuze, titánica tarea emprendida por el especialista en su obra David Lapoujade. Después de 'La isla desierta y otros textos' (2002) y 'Dos regímenes de locos' (2003) es el turno de 'Lettres et autres textes' del que aquí se publican algunas cartas a Félix Guattari, Pierre Klossowski y Michel Foucault.

Alan Pauls   /   Foucault auguró que el siglo –algún siglo: tuvo la prudencia de no precisar cuál– sería deleuziano. Puede que tuviera razón, pero el mercado de conmemoraciones parisino no se la iba a hacer fácil. Si había un año capaz de mostrar a qué se parecería el mundo con el augurio foucaultiano realizado, ése era el 2015: el 18 de enero se cumplían 90 años del nacimiento del filósofo y el 4 de noviembre veinte de su muerte.  Hélàs, si se los recordó, ambos aniversarios pasaron más bien inadvertidos, sepultados por el alud de memorabilia que precipitó una efeméride rival, el centenario del nacimiento de Roland Barthes.

15/3/15

La Biblioteca de Gilles Deleuze

Se cumplen veinte años de la desaparición de uno de los filósofos más influyentes de la contemporaneidad y su legado sigue interrogándonos
A propósito de Deleuze – José Luis Pardo. Pre-Textos. Valencia, 2015. 388 págs.
La casa y el cosmos – Simone Borghi. Cactus, 128 págs.
El poder: Curso sobre Foucault – Gilles Deleuze. Cactus, 416 págs.
Alfonso Crespo   |   Los libros de Deleuze o en torno a Deleuze siempre acogen un suculento suplemento, el que brinda su famosa heterodoxia a la hora de rescatar o producir conceptos que pudieran pensar al hombre contemporáneo; la que promueve una filosofía que encontraba en el arte (en la pintura, la música, la literatura y el cine principalmente) el complemento perfecto en la transmisión de nuevos modelos de subjetividad, en la apuesta por otros modos de pensar, sentir y desear.

27/1/15

Letra de Foucault y música de Deleuze

Tomás Abraham   |   Este curso de Gilles Deleuze de 1986 sobre el tema del poder en Michel Foucault, es un borrador de su libro sobre el filósofo de Vigilar y castigar. Nos ofrece el beneficio de recorrer el proceso de elaboración de un pensamiento que no oculta sus vacilaciones ante los estudiantes. Llama la atención que en sus clases de los días martes en la Universidad de Vincennes, Deleuze se acomode en su escritorio con una pila de libros marcados con separadores y ningún apunte. Cada una de las exposiciones de las once del trimestre tiene decenas de páginas en las que con frecuencia la palabra del profesor cae en el vacío. Deleuze insiste para que sus estudiantes le hagan alguna pregunta sin lograr romper un persistente silencio.

10/1/15

Entrevista sobre El Anti-Edipo con Gilles Deleuze & Félix Guattari

Catherine Backès–Clément
– Uno de ustedes es psicoanalista, el otro filósofo; su libro es un cuestionamiento del psicoanálisis y de la filosofía que, además, presenta algo nuevo: el esquizo–análisis. ¿Cuál sería entonces el lugar común de este libro? ¿Cómo concibieron la empresa, qué transformaciones han sido necesarias para uno y otro?
GILLES DELEUZE.– Habría que hablar en potencial, como las niñas pequeñas (“nos habríamos encontrado, habría sucedido tal cosa…”). Conocí a Félix hace dos años y medio. Él tenía la impresión de que yo iba por delante de él, esperaba algo de mí. El caso era que yo no tenía ni las responsabilidades de un psicoanalista ni las culpabilidades o los condicionamientos de un psicoanalizado.

4/11/14

Gilles Deleuze, les mouvements aberrants | David Lapoujade

Hicham-Stéphane Afeissa   |   Qui ne connaît le célèbre mot de Michel Foucault, maintes fois repris, au seuil du compte rendu enthousiaste qu’il fit en 1970 de Différence et répétition et de Logique du sens de Gilles Deleuze, selon lequel «un jour, peut-être, le siècle sera deleuzien»[1]? Le contexte de la citation permet de mieux en comprendre le sens: Foucault ne désigne pas tant par le mot «siècle» un espace de temps d’une durée de cent ans, que le monde et ses activités profanes par opposition au «ciel» et à la vie en religion (au sens, donc, où l’on parle de «rentrer dans le siècle», de «vivre dans le siècle» ou de «renoncer au siècle»). «Longtemps, écrit-il, cette œuvre tournera au-dessus de nos têtes, en résonance énigmatique avec celle de Klossowski, autre signe majeur et excessif. Mais un jour, peut-être, le siècle sera deleuzien. Par où, nous semble-t-il, Foucault cherchait surtout à désigner le caractère énigmatique de l’œuvre de Deleuze, véritable météorite dans le ciel de la philosophie, dont il n’est en effet pas si commode de proposer une interprétation d’ensemble.

26/6/14

Michel Foucault, Gilles Deleuze y el poder según Rajoy

Juan Bolea  |  La editorial Errata Naturae ha dado a la luz un inédito de Gilles Deleuze que me ha parecido de mucho interés. Viajes iniciáticos I, que así se titula, está dedicado a Michel Foucault, maestro del propio Deleuze, y a algunas de sus concepciones sobre el poder. En sus páginas se ofrecen materiales dispersos del filósofo francés: cursos, conferencias, artículos de juventud.

A propósito de Foucault y del poder, Deleuze, un poco al método socrático, va desgranando y aproximando los conceptos de saber y poder, hasta hacerlos equivaler en planos convergentes desde distintos orígenes. Deleuze revela a sus lectores que, hacia el final de su vida, a Foucault le interesaba cada vez más lo que él llamaba "poder pastoral", que tiene bastante que ver con el poder eclesiástico y con una vieja idea que ya puede rastrearse en Platón: el apacentamiento como modelo de gobierno. De hecho, Deleuze concluye que ésta es una cuestión crucial para la comprensión del poder, y que si el mejor gobernante puede llegar a ser el pastor de rebaños, hay

3/4/14

Gilles Deleuze en el espejo de Michel Foucault

Pedro Gª Cuartango  |  El bosque de Vincennes estaba lleno de hojas secas. Había que atravesar sus caminos aquel frío invierno de 1975 para llegar a la Universidad, un moderno edificio de ladrillo oculto por los árboles. Todavía recuerdo el olor a pachulí del vestíbulo y los pasillos con tenderetes que daban a la Universidad un aire de zoco. La Facultad de Filosofía estaba en el primer piso y allí impartían clase François Chatelet, Alain Badiou, François Lyotard y Gilles Deleuze.

Se me ha quedado grabada también la imagen de Nicos Poulantzas, que daba su curso un piso más abajo, fumando en un pasillo y hablando expresivamente con sus estudiantes. Se suicidó en 1979 al tirarse al vacío desde el último piso de la torre de Montparnasse, abrazado a sus libros. Era una persona afable y simpática. Fui alumno de todos ellos, pero recuerdo especialmente el curso cuatrimestral de Deleuze sobre el sentido. El aula era grande y destartalada, apenas había

17/3/14

Michel Foucault y el poder | Lecciones ‘inéditas’ con Gilles Deleuze

La relación entre ambos pensadores tuvo como culminación un seminario de Deleuze dedicado a Foucault tras su muerte. Ahora, por fin en castellano, se puede leer su contenido

Michel Foucault y Gilles Deleuze se conocieron en 1952: Foucault impartía una conferencia y Deleuze, por entonces profesor de instituto, fue a escucharlo; cenaron juntos con un amigo común y no hablaron mucho. Un encuentro glacial y poco prometedor que, sin embargo, fue el origen de una de las amistades filosóficas más intensas del siglo XX, en virtud de la cual tanto Foucault le prestaba a Deleuze su apartamento en París como ambos discutían hasta la extenuación y, si hacía falta, se retiraban la palabra durante años.

No obstante, la profunda y mutua admiración se mantuvo siempre intacta, y tal vez por ello, pocos meses después de la muerte de Foucault, Deleuze decidió rendirle homenaje iniciando

1/1/14

Del saber al poder en Foucault o de ciertas parejas y sus (des)avenencias

(Deleuze, G. (2013): El saber. Curso sobre Foucault. Tomo I. Trad. P. Ires y S. Puente. Buenos Aires: Cactus.) (1)
Silvia Castro García  |  Después de morir Deleuze, sus familiares decidieron prohibir la edición en papel de sus seminarios en la Universidad de Paris VIII, para evitar un uso lucrativo de los mismos, uso que, según ellos, el propio Deleuze rechazaría. No obstante, permitieron y fomentaron su libre difusión en internet. Varios seminarios cortos sobre Spinoza, el Antiedipo y la pintura, así como otros más extensos sobre el cine, ya se encuentran dispo­nibles en internet, tanto en formato de texto como de audio, ambos en francés (2), gracias a la labor de transcripción de una asociación sin ánimo de lucro, Siècle Deleuzien, encabeza­da en sus inicios por Alain Badiou. Sin embargo, el seminario sobre Foucault, aún no está completo. Está siendo transcrito y publicado en la red por miembros de la Universidad de Purdue(3). Es curioso observar que el primer grupo de clases (de octubre a diciembre de 1985) que en la edición de

19/11/13

El anti-Edipo | ¿Hay un Gilles Deleuze subterráneo o menos popular, contrario a aquél que se asocia a Felix Guattari?

Sergio Witto Mättig  |  Gilles Deleuze y Félix Guattari hacen del psicoanálisis una referencia transversal al momento de establecer el itinerario común de su obra. En 1972 publican El Anti-Edipo. El libro fustiga, sin embargo, el anquilosamiento de la tradición freudiana y torna menos transparente el concepto de autor. Lo seguirán Mil mesetas (1980) y ¿Qué es la filosofía? (1991). Constituye un trabajo de a dos y ocasión para acercarse al viejo hábito de pensar como lo haría un recién llegado: sin mucha cautela, indocumentado, balbuceando una lengua extranjera. Un libro en conjunto siempre debilita las identificaciones, pero despliega el carácter fantasmático de su recepción. A pesar de ello, ni el pensamiento de Deleuze ni el trabajo de Guattari han podido ser asimilados por la institución universitaria o clínica, porque habla de una actualidad sin renunciar a lo que no puede ser representado por la lógica del intercambio. Ni serán, definitivamente, las humanidades bajo el prurito de la investigación las indicadas de traducir un modo serial de abordar la literatura, la música, la pintura o la filosofía.

12/10/13

Sobre ‘Mil Mesetas’ de Gilles Deleuze & Félix Guattari

Antonio Negri  | Tras haber establecido la instancia de la producción en la fuerza del deseo y sus procesos maquínicos, Deleuze-Guattari se desplazaron hacia el análisis de la extensión (etendue), de su expansión en acción y movimiento. Lo que caracteriza al espacio es el rizoma. El rizoma es una fuerza, un filum que se abre a un horizonte de desarbolante arborescencia – y, en este proceso, la singularidad se singulariza a sí misma cada vez más. Al mismo tiempo, en la riqueza de esta producción de singularidades, el contexto de la vida se presenta en un juego de interrelaciones-unidad y multiplicidad, conexiones y heterogeneidad, ruptura y líneas de fuga son siempre invertidas según una cartografía renovada incesantemente, formando siempre nuevos sistemas, no auto-centrados sino en expansión. Es a partir de allí que las ciencias del espíritu pueden reorganizarse a sí mismas, o sea, cuando las tensiones rizomáticas y las disposiciones maquínicas aparecen como arreglos subjetivos de enunciación – las dinámicas constitutivas se

26/8/13

Elogio de la diferencia

David Felipe Arranz  |  Escribió el filósofo Gilles Deleuze en ‘Différence et répétition’ (1968) que la indiferencia tiene dos aspectos: el abismo indiferenciado, la nada negra, el animal indeterminado en el cual todo está disuelto, pero también la nada blanca, la superficie de calma recuperada en la que flotan determinaciones no ligadas, como miembros dispersos, cabeza sin cuello, brazo sin hombro, ojos sin frente, etc. Lo indeterminado es totalmente indiferente. Hay algo cruel y aun monstruoso en las indeterminaciones, en la rendición vital frente al adversario, en la unión obscena y cómoda con aquello y aquellos que se oponen a nuestros planteamientos y a nuestra ética. No marcar la diferencia, no aspirar a superar nuestras propias limitaciones, tender al citado abismo del que habla Deleuze.

14/7/13

Más allá de la democracia | Prólogo

Traducción y Prologo de Pablo Bustinduy  |  Derrotas, muertos, traiciones, el peso indescriptible de todos los fracasos. Tantos futuros pasados, porvenires que nunca llegaron y que se dejó de esperar. Una melancolía que tizna el afecto ya de por sí opaco de la esperanza. Es la conciencia de cargar con palabras desgarradas, que en su afán de nombrar las cosas se quedaron siempre tan lejos y tan cerca de conseguirlo. En el último texto que escribió en vida, Daniel Bensaïd las llama palabras heridas. Pero es sintomático que ese mismo texto lleve el título de “puissances du communisme”, potencias del comunismo. La palabra comunista, quizá la más golpeada por el cierre en falso del largo siglo XX, una palabra agredida en igual medida por enemigos fanáticos y apóstoles autoproclamados, es pese a todo el nombre de una potencia. Bensaïd enumera sus valencias: lo común compartido, lo común como igualdad, lo común como poder.

17/4/13

Gilles Deleuze, agitar el pensamiento

“La filosofía sirve para entristecer. Una filosofía que no entristece o no contraría a nadie no es una filosofía”: Gilles Deleuze
 
 Iñaki Urdanibia / Nombrar al filósofo francés y pensar en un guerrero del pensamiento que continuaba batallando contra la estupidez es todo uno. Para él el quehacer filosófico no consistía ni en temer, i en provocar el temor, o en esperar o hacer esperar con diferentes prédicas, sino en buscar nuevas armas; podría así reconvertirse el dicho spinozista de ni reír ni llorar sino comprender en ni reír, ni llorar, sino en buscar armas para luchar, para descolocar al enemigo.

27/1/13

Gilles Deleuze / El nihilismo como a priori de la historia universal

  • El nihilismo no es un acontecimiento en la historia, sino el motor de la historia del hombre como historia universal. [1]
  • Nihilismo negativo,  reactivo,  pasivo: para Nietzsche se trata de una sola y misma historia jalonada por el judaísmo, el cristianismo, la reforma, el librepensamiento, la ideología democrática y socialista, etc. Hasta el último hombre.[2]
  • El conjunto de la filosofía de Nietzsche aparece abstracta y poco comprensible si no se descubre en contra de quién va dirigida.[3]
Rodrigo Martínez Reinoso  |  La filosofía de  Friedrich  Nietzsche, siguiendo la interpretación que efectúa  Gilles Deleuze del conjunto de la obra del filósofo  alemán[4], permite pensar la historia de un modo absolutamente diverso a como nos lo han enseñado los pensadores historicistas del XIX, entre los cuales sobresale, no cabe dudar, Georg Wilhelm Friedrich Hegel.  Dejando para más adelante lo relativo a la diferencia entre Nietzsche y Hegel, respecto de su compresión de la historia  (diferencia que Deleuze radicalizará en favor de Nietzsche), pertinente es recordar dos preguntas que se hace François Châtelet ante la monumental obra de Hegel y ante el sentido que atribuye éste a  la modernidad: “¿Ha descrito Hegel en lo esencial el estado moderno hasta nuestros días como creían Alexander Kojève y Eric Weil? [o] ¿No es más bien el teórico genial que ha intentado enmascarar las contradicciones de la sociedad burguesa, como juzgaba Marx?. ”[5]

14/1/13

Literatura maquínica en Gilles Deleuze / Materiales para una teoría de la resistencia y una lógica de la sensación

Gilles Deleuze & Felix Guattari ✆ Haruka-K
Carlos Yebra López  |  En este ensayo deseo mostrar, en primer lugar, que el enfoque adoptado por Deleuze en torno a la estética es perfectamente coherente con la concepción filosófica deleuziana, pues el autor francés preconiza una filosofía creativa que es reflejo de la propia naturaleza del arte. Así, el arte deber ser entendido como experimentación de las diferencias y trazado de líneas de fuga. Por tanto, el arte engendra nuevos códigos destinados a crear formas de ética y territorios sociales y políticos antes desconocidos.

En segundo lugar, desarrollaré una cartografía de la literatura centrada en la búsqueda de una suerte de empresa de clínica de salud: el artista como médico de la civilización. A la luz de dicho análisis exploraré la naturaleza de un cierto vínculo entre la estética deleuziana y su teoría ético-política de la resistencia, para
concluir que todo aquel que piense que rol que desempeñan el arte y la literatura en la obra de Deleuze es el propio de una revolución política no hace sino malinterpretar dicha obra.

Not@s editoriales

Karl Marx & Friedrich Engels: Prólogos a varias ediciones del Manifiesto del Partido Comunista Flacso
'Das Kapital' fully digitized — Instituto Internacional de Historia Social de Amsterdam
Karl Marx: Prólogo a la primera edición alemana de El Capital — El Viejo Topo
Manuel Sacristán: Prólogo de la edición catalana de El Capital — Rebelión
Jaime Ortega Reyna: Marx y Freud en América Latina — AcademiaEdu
Andrea Baldazzini: Note su “Il Mediterraneo” di Fernand Braudel — Pandora
Las ediciones de la obra de Gramsci — Mundo Untref
Reyes Mate: Correspondencia entre Theodor Adorno & Gershom Scholem: razón y mística — ABC
Reseña crítica de 'The Limehouse Golem': caza al asesino, la búsqueda de un psicópata en el Londres de finales del siglo XIX — El Mundo