Mostrando las entradas con la etiqueta Felix Guattari. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Felix Guattari. Mostrar todas las entradas

10/1/15

Entrevista sobre El Anti-Edipo con Gilles Deleuze & Félix Guattari

Catherine Backès–Clément
– Uno de ustedes es psicoanalista, el otro filósofo; su libro es un cuestionamiento del psicoanálisis y de la filosofía que, además, presenta algo nuevo: el esquizo–análisis. ¿Cuál sería entonces el lugar común de este libro? ¿Cómo concibieron la empresa, qué transformaciones han sido necesarias para uno y otro?
GILLES DELEUZE.– Habría que hablar en potencial, como las niñas pequeñas (“nos habríamos encontrado, habría sucedido tal cosa…”). Conocí a Félix hace dos años y medio. Él tenía la impresión de que yo iba por delante de él, esperaba algo de mí. El caso era que yo no tenía ni las responsabilidades de un psicoanalista ni las culpabilidades o los condicionamientos de un psicoanalizado.

19/11/13

El anti-Edipo | ¿Hay un Gilles Deleuze subterráneo o menos popular, contrario a aquél que se asocia a Felix Guattari?

Sergio Witto Mättig  |  Gilles Deleuze y Félix Guattari hacen del psicoanálisis una referencia transversal al momento de establecer el itinerario común de su obra. En 1972 publican El Anti-Edipo. El libro fustiga, sin embargo, el anquilosamiento de la tradición freudiana y torna menos transparente el concepto de autor. Lo seguirán Mil mesetas (1980) y ¿Qué es la filosofía? (1991). Constituye un trabajo de a dos y ocasión para acercarse al viejo hábito de pensar como lo haría un recién llegado: sin mucha cautela, indocumentado, balbuceando una lengua extranjera. Un libro en conjunto siempre debilita las identificaciones, pero despliega el carácter fantasmático de su recepción. A pesar de ello, ni el pensamiento de Deleuze ni el trabajo de Guattari han podido ser asimilados por la institución universitaria o clínica, porque habla de una actualidad sin renunciar a lo que no puede ser representado por la lógica del intercambio. Ni serán, definitivamente, las humanidades bajo el prurito de la investigación las indicadas de traducir un modo serial de abordar la literatura, la música, la pintura o la filosofía.

12/10/13

Sobre ‘Mil Mesetas’ de Gilles Deleuze & Félix Guattari

Antonio Negri  | Tras haber establecido la instancia de la producción en la fuerza del deseo y sus procesos maquínicos, Deleuze-Guattari se desplazaron hacia el análisis de la extensión (etendue), de su expansión en acción y movimiento. Lo que caracteriza al espacio es el rizoma. El rizoma es una fuerza, un filum que se abre a un horizonte de desarbolante arborescencia – y, en este proceso, la singularidad se singulariza a sí misma cada vez más. Al mismo tiempo, en la riqueza de esta producción de singularidades, el contexto de la vida se presenta en un juego de interrelaciones-unidad y multiplicidad, conexiones y heterogeneidad, ruptura y líneas de fuga son siempre invertidas según una cartografía renovada incesantemente, formando siempre nuevos sistemas, no auto-centrados sino en expansión. Es a partir de allí que las ciencias del espíritu pueden reorganizarse a sí mismas, o sea, cuando las tensiones rizomáticas y las disposiciones maquínicas aparecen como arreglos subjetivos de enunciación – las dinámicas constitutivas se

17/4/13

Gilles Deleuze, agitar el pensamiento

“La filosofía sirve para entristecer. Una filosofía que no entristece o no contraría a nadie no es una filosofía”: Gilles Deleuze
 
 Iñaki Urdanibia / Nombrar al filósofo francés y pensar en un guerrero del pensamiento que continuaba batallando contra la estupidez es todo uno. Para él el quehacer filosófico no consistía ni en temer, i en provocar el temor, o en esperar o hacer esperar con diferentes prédicas, sino en buscar nuevas armas; podría así reconvertirse el dicho spinozista de ni reír ni llorar sino comprender en ni reír, ni llorar, sino en buscar armas para luchar, para descolocar al enemigo.

27/1/13

Gilles Deleuze / El nihilismo como a priori de la historia universal

  • El nihilismo no es un acontecimiento en la historia, sino el motor de la historia del hombre como historia universal. [1]
  • Nihilismo negativo,  reactivo,  pasivo: para Nietzsche se trata de una sola y misma historia jalonada por el judaísmo, el cristianismo, la reforma, el librepensamiento, la ideología democrática y socialista, etc. Hasta el último hombre.[2]
  • El conjunto de la filosofía de Nietzsche aparece abstracta y poco comprensible si no se descubre en contra de quién va dirigida.[3]
Rodrigo Martínez Reinoso  |  La filosofía de  Friedrich  Nietzsche, siguiendo la interpretación que efectúa  Gilles Deleuze del conjunto de la obra del filósofo  alemán[4], permite pensar la historia de un modo absolutamente diverso a como nos lo han enseñado los pensadores historicistas del XIX, entre los cuales sobresale, no cabe dudar, Georg Wilhelm Friedrich Hegel.  Dejando para más adelante lo relativo a la diferencia entre Nietzsche y Hegel, respecto de su compresión de la historia  (diferencia que Deleuze radicalizará en favor de Nietzsche), pertinente es recordar dos preguntas que se hace François Châtelet ante la monumental obra de Hegel y ante el sentido que atribuye éste a  la modernidad: “¿Ha descrito Hegel en lo esencial el estado moderno hasta nuestros días como creían Alexander Kojève y Eric Weil? [o] ¿No es más bien el teórico genial que ha intentado enmascarar las contradicciones de la sociedad burguesa, como juzgaba Marx?. ”[5]

21/1/13

Tras el fin de la representación / Desobediencia y procesos de subjetivación

Maurizio Lazzarato  |  Las formas colectivas de movilización política contemporánea, ya se trate de disturbios urbanos o de luchas sindicales, ya sean pacíficas o violentas, están atravesadas por una misma problemática: el rechazo de la representación, la experimentación y la invención de formas de organización y expresión que rompen con la tradición de la política moderna basada en la delegación del poder a los representantes del pueblo o de las clases. La negativa a delegar la representación de lo que es individual a los partidos y a los sindicatos y la representación de lo que es común al Estado, tiene su origen en una nueva concepción de la acción política derivada de la «revolución» del 68.

14/1/13

Literatura maquínica en Gilles Deleuze / Materiales para una teoría de la resistencia y una lógica de la sensación

Gilles Deleuze & Felix Guattari ✆ Haruka-K
Carlos Yebra López  |  En este ensayo deseo mostrar, en primer lugar, que el enfoque adoptado por Deleuze en torno a la estética es perfectamente coherente con la concepción filosófica deleuziana, pues el autor francés preconiza una filosofía creativa que es reflejo de la propia naturaleza del arte. Así, el arte deber ser entendido como experimentación de las diferencias y trazado de líneas de fuga. Por tanto, el arte engendra nuevos códigos destinados a crear formas de ética y territorios sociales y políticos antes desconocidos.

En segundo lugar, desarrollaré una cartografía de la literatura centrada en la búsqueda de una suerte de empresa de clínica de salud: el artista como médico de la civilización. A la luz de dicho análisis exploraré la naturaleza de un cierto vínculo entre la estética deleuziana y su teoría ético-política de la resistencia, para
concluir que todo aquel que piense que rol que desempeñan el arte y la literatura en la obra de Deleuze es el propio de una revolución política no hace sino malinterpretar dicha obra.

Not@s editoriales

Karl Marx & Friedrich Engels: Prólogos a varias ediciones del Manifiesto del Partido Comunista Flacso
'Das Kapital' fully digitized — Instituto Internacional de Historia Social de Amsterdam
Karl Marx: Prólogo a la primera edición alemana de El Capital — El Viejo Topo
Manuel Sacristán: Prólogo de la edición catalana de El Capital — Rebelión
Jaime Ortega Reyna: Marx y Freud en América Latina — AcademiaEdu
Andrea Baldazzini: Note su “Il Mediterraneo” di Fernand Braudel — Pandora
Las ediciones de la obra de Gramsci — Mundo Untref
Reyes Mate: Correspondencia entre Theodor Adorno & Gershom Scholem: razón y mística — ABC
Reseña crítica de 'The Limehouse Golem': caza al asesino, la búsqueda de un psicópata en el Londres de finales del siglo XIX — El Mundo