7/3/16

Matar a un ruiseñor — Harper Lee

José Ramón Martín Largo   |    El pasado viernes falleció en su Alabama natal Nelle Harper Lee, quien en su longeva existencia escribió un solo libro, considerado hoy uno de los clásicos de la novela norteamericana del siglo XX. Cierto es que Harper Lee publicó en vida dos libros, con una distancia entre ellos de nada menos que cincuenta y cinco años, si bien debe aclararse que el segundo, Ve y pon un centinela, que apareció el año pasado, no es más que el borrador hasta entonces inédito de la que hay que considerar su única novela, la cual dio fama a su autora sobre todo a consecuencia de su adaptación cinematográfica. Matar a un ruiseñor, en efecto, se publicó en 1960 y obtuvo el Premio Pulitzer, habiendo sido trasladada al cine dos años después por Robert Mulligan, con Gregory Peck, que obtuvo el Óscar al mejor actor, en el papel protagonista. El de Lee es un caso aparte en la literatura de su país, no sólo por el hecho de que toda su producción se reduzca a un único libro, sino también por el de que esta mujer de Monroeville, pueblecito del profundo Sur, nunca concedió entrevistas.

La salvación de lo bello — Byung-Chul Han

En las películas actuales, al rostro se lo filma a menudo en primer plano. El primer plano hace que el cuerpo aparezca en su conjunto de forma pornográfica. Lo despoja del lenguaje. Lo pornográfico es que al cuerpo lo despojen de su lenguaje. Las partes del cuerpo filmadas en primer plano surten el efecto de parecer órganos sexuales: “El primer plano de una cara es tan obsceno como el de un sexo. Es un sexo. Cualquier imagen, cualquier forma, cualquier parte del cuerpo vista de cerca es un sexo” (Baudrillard, El otro por él mismo). Para Walter Benjamin, el primer plano representa aún una praxis lingüística y hermenéutica. El primer plano lee el cuerpo.

En el primer plano del rostro se difumina por completo el trasfondo. Conduce a una pérdida del mundo. La estética del primer plano refleja una sociedad que se ha convertido ella misma en una sociedad del primer plano. El rostro da la impresión de haber quedado atrapado en sí mismo, volviéndose autorreferencial. 

Not@s editoriales

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'Das Kapital' fully digitized — Instituto Internacional de Historia Social de Amsterdam
Karl Marx: Prólogo a la primera edición alemana de El Capital — El Viejo Topo
Manuel Sacristán: Prólogo de la edición catalana de El Capital — Rebelión
Jaime Ortega Reyna: Marx y Freud en América Latina — AcademiaEdu
Andrea Baldazzini: Note su “Il Mediterraneo” di Fernand Braudel — Pandora
Las ediciones de la obra de Gramsci — Mundo Untref
Reyes Mate: Correspondencia entre Theodor Adorno & Gershom Scholem: razón y mística — ABC
Reseña crítica de 'The Limehouse Golem': caza al asesino, la búsqueda de un psicópata en el Londres de finales del siglo XIX — El Mundo