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El cura y los mandarines. Historia no oficial del Bosque de los Letrados. Cultura y política en España, 1962-1996 — Gregorio Morán / 2

¡Todos mediocres! Crítica e inclemencia en España. El caso Gregorio Morán
 
Sebastiaan Faber   /   Gregorio Morán es un estorbo, un aguafiestas: el niño que avergüenza a sus padres porque observa verdades que las leyes de la cortesía prohíben formular en voz alta (“¿Papá, por qué es tan feo ese señor?”). No sorprende que Crítica –es decir, Planeta– quisiera censurar El cura y los mandarines, ni que Morán se negara en redondo. (Crítica: “Gregorio, no seas malhablado, ¿por qué no te disculpas ante el señor García de la Concha?”. Gregorio: “¡Porque no quiero! ¡Es un trepa!”). El escándalo de lo que Morán no dudó en calificar como “censura económica” –Planeta abortó el proyecto porque no quiso arriesgar sus contratos rentabilísimos con la Real Academia de la Lengua– ayudó a generar publicidad para el tocho, que acabó publicando Akal.[1] Pero incluso sin ese rifirrafe el libro de Morán habría hecho ruido. Ignorarlo es imposible –y vaya que se ha intentado, como señalaba Juan Goytisolo–. El cura y los mandarines nos acompaña en un paseo por treinta y cuatro años de cultura española, del convulso 1962 hasta 1996, el final de la hegemonía socialista. El panorama es demoledor. Será muy difícil volver a imaginarnos al emperador vestido después de haberle contemplado, durante 800 densas páginas, en toda su grotesca y ridícula desnudez.

El cura y los mandarines. Historia no oficial del Bosque de los Letrados. Cultura y política en España, 1962-1996 — Gregorio Morán / 1

David Soto   /    Antes de nada, hay que decir con sinceridad que una nueva reseña poco puede añadir ya al excelente comentario que Sebastián Faber ha realizado del último trabajo de Gregorio Morán. Con su acostumbrada perspicacia el profesor de Estudios Hispánicos del Oberlin College resumía los argumentos de Morán en tres puntos. El primero que tiene que ver con las consecuencias de la Guerra Civil y la represión franquista en todos sus niveles y pone en evidencia que, por mucho que le pese a Jordi Gracia, aquello que se llamó “resistencia silenciosa” jamás existió y que no pasó de ser otra cosa más que una “novedad intelectual divertidísima” para limpiar conciencias y biografías. El segundo punto constata una situación que ya había sido anunciada en El maestro en el erial el régimen promocionaba a los peores, tanto es así que muchos no hubieran podido instalarse sin el franquismo. El tercer punto que Morán evidencia tiene que ver con el enclaustramiento de los pretendidos intelectuales españoles en la circunstancia española ajenos por completo a todo lo que el mundo cultural y político externo producía. De este páramo que era el franquismo y su cultura, Morán salva, quizá por su coherencia, quizá por su carácter épico, únicamente a tres figuras: Luis Martín Santos, Max Aub y Manuel Sacristán.

Not@s editoriales

Karl Marx & Friedrich Engels: Prólogos a varias ediciones del Manifiesto del Partido Comunista Flacso
'Das Kapital' fully digitized — Instituto Internacional de Historia Social de Amsterdam
Karl Marx: Prólogo a la primera edición alemana de El Capital — El Viejo Topo
Manuel Sacristán: Prólogo de la edición catalana de El Capital — Rebelión
Jaime Ortega Reyna: Marx y Freud en América Latina — AcademiaEdu
Andrea Baldazzini: Note su “Il Mediterraneo” di Fernand Braudel — Pandora
Las ediciones de la obra de Gramsci — Mundo Untref
Reyes Mate: Correspondencia entre Theodor Adorno & Gershom Scholem: razón y mística — ABC
Reseña crítica de 'The Limehouse Golem': caza al asesino, la búsqueda de un psicópata en el Londres de finales del siglo XIX — El Mundo