17/1/13

El lenguaje de la ciencia y el lenguaje de la vida

Ernesto Sábato
Pancho Cajas
Ernesto Sábato  |  Muchas de las actuales confusiones de la gramática y de la lingüística se deben —en mi opinión— a que no se distingue la existencia de dos lenguajes, más o menos superpuestos: el lenguaje de la vida y el lenguaje de la verdad. Primero el hombre vive en el universo y luego reflexiona sobre su esencia. Y es inevitable que al ir construyendo, poco a poco, burdamente, el mundo de los conceptos, su ciencia y su filosofía, se valga de las palabras que tiene a mano, de esas palabras que, como “piedra” y “calor”, le han servido para sobrevivir, simplemente para sobrevivir. Y como de algún modo esos imperfectos signos tienen parentesco con los fantasmas del cielo platónico, como en alguna medida la palabra “piedra” sugiere la transparente “piedridad” que desde allá arriba rige su existencia, el hombre resulta capaz de irse elevando hacia el puro mundo de las ideas merced a ese imperfecto conjunto de materializaciones. Pero esta tara antropomórfica no nos debe engañar sobre la esencia de aquel universo platónico que debe, finalmente, ser expresado con un lenguaje de símbolos creados para él y sólo para él. En ese instante el lenguaje de la ciencia se separa para siempre del lenguaje vital.

Antropología e ideología | Comprender a Louis Althusser

Jacques Goldberg  |  Los tres libros de Louis Althusser y de sus colaboradores (Por Marx, Leer El Capital I y II) han tenido gran repercusión. «Dar cuenta» de ello es una empresa para la cual se necesita disponer de tiempo, a menos que se limite uno a breves indicaciones que no pueden bastar a los lectores de nuestra revista. Iniciar la reflexión al respecto es lo que resulta factible de primer intento. Tal es, sin más, la ambición de este artículo. No se refuta un análisis filosófico, colocándose de primera intención en el terreno de las consecuencias. Que el humanismo socialista esté en el orden del día, que sea un tema que hace posible un «diálogo» entre nosotros, comunistas, y «los hombres de buena voluntad», es un acontecimiento histórico; que el humanismo deba seguir siendo punto de partida teórico para comprender la historia, es del orden de un debate que exige que se examinen los títulos teóricos de los conceptos a fin de cerciorarse hoy de su validez científica. Es evidentemente en ese terreno, donde es preciso situarse si uno quiere comprender, en mi opinión, lo que dice Althusser. 
¿Comprender a un filósofo no es intentar «desplazarse» hacia la problemática nueva que él indica? Para ello conviene ante todo profundizar las razones teóricas que nos obligan a abandonar una antigua problemática. 

Not@s editoriales

Karl Marx & Friedrich Engels: Prólogos a varias ediciones del Manifiesto del Partido Comunista Flacso
'Das Kapital' fully digitized — Instituto Internacional de Historia Social de Amsterdam
Karl Marx: Prólogo a la primera edición alemana de El Capital — El Viejo Topo
Manuel Sacristán: Prólogo de la edición catalana de El Capital — Rebelión
Jaime Ortega Reyna: Marx y Freud en América Latina — AcademiaEdu
Andrea Baldazzini: Note su “Il Mediterraneo” di Fernand Braudel — Pandora
Las ediciones de la obra de Gramsci — Mundo Untref
Reyes Mate: Correspondencia entre Theodor Adorno & Gershom Scholem: razón y mística — ABC
Reseña crítica de 'The Limehouse Golem': caza al asesino, la búsqueda de un psicópata en el Londres de finales del siglo XIX — El Mundo